Nuestros consejos para combatir el mal de altura en Cusco
Nuestros consejos para combatir el mal de altura en Cusco

La altitud elevada empieza a afectar a nuestro cuerpo entre los 1 500 y los 2 000 m. Es a esta altitud cuando nuestro cuerpo comienza a reaccionar de forma diferente para compensar los cambios en los niveles de oxígeno. Tu cuerpo se adapta progresivamente a la disminución del oxígeno. Respiras más rápido y más profundamente, y el cuerpo produce más glóbulos rojos. Esta adaptación puede llevar un poco de tiempo. Por eso, si pasas demasiado rápido de la baja a la alta altitud, puedes sentir los síntomas del mal de altura. Y esto, hasta que tu cuerpo se aclimate. Cusco se encuentra a una altitud de 3.400 metros y es habitual que muchos visitantes sientan ligeros síntomas del mal de altura en Cusco. Es difícil saber si te afectará el mal de altura, ya que algunas personas pueden ser más sensibles que otras. Esto no depende necesariamente de la edad, el sexo o la condición física. Así que aquí tienes algunos consejos para evitar en la medida de lo posible estos efectos.
1 / La llegada a Cusco: ¡relájate!
¡Relájate! Tómate unos días al principio de tu viaje para aclimatarte a la altitud. Una vez que estés bien descansado, puedes hacer senderismo o una actividad intensa. Este es el mejor consejo que podemos darte. Tómatelo con calma los primeros días y tu cuerpo te lo agradecerá.
2/ Evita el alcohol y las drogas.
En primer lugar, evita cualquier sustancia que pueda agravar tu mal de altura. Esto incluye el alcohol, los somníferos y los tranquilizantes. De hecho, todos ellos pueden empeorar los síntomas. ¡Confía en nosotros! Aunque sea tentador, un solo cóctel de Pisco Sour puede provocarte dolores de cabeza y náuseas desagradables.
3/ Bebe mucha agua.
Nunca nos cansaremos de repetirlo: bebe MUCHA agua. Es esencial mantenerse hidratado antes y durante el viaje para evitar los desagradables síntomas del mal de altura. Especialmente después de un largo viaje en avión, así que no olvides hidratar tu cuerpo, es imprescindible.
4 / Baja y aclimátate.
Una vez llegues a Cusco, no dudes en bajar primero al Valle Sagrado o a Machu Picchu, que se encuentran a menor altitud. Lo creas o no, Cusco se encuentra a una altitud de 3400 m. Dirigirte a Pisac o Urubamba, a 2900 m, o a Machu Picchu, a 2400 m, puede suponer una gran diferencia. Después de unos días, podrá volver a Cusco y se sentirá mucho mejor. (La regla general es «camina en altura, duerme en baja», así que si está a más de 3000 m, no duerma a más de 3000 m de altitud al final de cada día).
5/ Bebe té de coca.
Casi todos los hoteles de Cusco y del Valle Sagrado ofrecen té de coca fresco a sus huéspedes, ¡y por una buena razón! El té de coca es totalmente seguro para beber y una o dos tazas al día pueden aliviar los síntomas de la altitud. No olvides que la coca es un estimulante suave, así que no abuses de ella; 2 o 3 tazas los primeros días serán más que suficientes.
6/ ¡Compra un Oxishot!
Oxishot es una pequeña lata desechable que contiene 8 litros de oxígeno y que puedes usar al llegar a Cusco y cada vez que necesites un empujoncito. Puede ayudar a reducir los dolores de cabeza y el cansancio asociados al mal de altura. Se venden por todas partes en Cusco y en Machu Picchu.
7/ Acude a tu médico.
Si te preocupa el viaje, acude a tu médico y pídele que te recete acetazolamida (también conocida por el nombre comercial Diamox), que se puede tomar para prevenir los síntomas del mal de altura. Algunas personas pueden experimentar efectos secundarios con este medicamento, como hormigueo en las manos, los pies y la cara. Por eso es necesario consultar a tu médico antes de utilizarlo.
Estos son algunos consejos que te pueden resultar muy útiles durante tu estancia en Cusco. Además, te recomendamos que contrates a un guía local. Él podrá responder a todas tus preguntas antes y durante tu viaje a Perú.



